Jueves, 17 de Mayo de 2012
Placeres culpables · Faro de Vigo

‘In the loop’: Política ¿ficción?

28 de Enero de 2010 · 1 comentario

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Si en Francia siempre se ha cultivado, como en ningún otro sitio, el cine educativo; la sátira política audiovisual es un terreno eminentemente británico. Recordarán los lectores menos jóvenes las estupendas teleseries ‘Yes Minister’ y su secuela ‘Yes, Prime Minister’, ácidas y pormenorizadas visiones del intrincado sistema de poder británico. Motivo argumental que ya en el siglo XXI retomó la ultra corrosiva ‘The Thick of It’, una especie de secuela de aquellas, actualizada a los nuevos aires políticos que trajo la época Blair (presidencialismo por un tubo y poder omnipotente para los despiadados directores de comunicación).

In The Loop’ es, ni más ni menos, la adaptación cinematográfica de ese formato. Una suerte de precuela de la serie que narra los esfuerzos diplomáticos, entre británicos y americanos, para llevar a cabo otra guerra en Oriente Medio. Una parodia, en realidad, de la conjura de esos dos países por invadir Irak y las supuestas maniobras del gobierno de Blair para vetar a la BBC la difusión de un informe que desaconsejaban la intervención armada.

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Grabada como si una cámara hubiera sido capaz de colarse en los pasillos donde se deciden los destinos del planeta, el mayor atractivo del filme reside en el personaje de Malcolm Tucker, el extremadamente malhablado director de comunicación del Gobierno británico interpretado por Peter Capaldi. De hecho, la sarta de tacos con la que Tucker deleita al espectador y la constante innovación en el uso de la palabra “fuck” son dos de los pilares de esta propuesta que algunos han acusado de llegar “demasiado tarde”.

El director escocés Armando Iannuci, sin embargo, no ha conseguido dar a la película la frescura del producto original. Tucker es un tipo hilarante en dosis de media hora, pero en formato largo, el personaje acaba convertido en un simple cliché. El argumento es consistente, pero la constante sucesión de enredos lo relega a un segundo plano.

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Así que sólo nos queda el consuelo del buen plantel de actores elegidos y lo atractivo de sus personajes. La visión que aquí se nos da de la clase política es demoledora. Los mandatarios y sus secuaces se nos pintan como tipos obsesionados por sus propias carreras, más pendientes de su ego que del interés público.A destacar, por cierto, la participación de James Gandolfini (el inconmensurable Tony Soprano), como militar norteamericano pacifista; y de Anna Chlumsky, a la que un servidor no veía en la gran pantalla desde ‘Mi Chica’.

 

Etiquetas: General

1 comentario ↓

  • 1 Raquel // 1 de Febrero de 2010 a las 12:49

    Muy buena la película… la rubia es la de mi chica? sabía que me sonaba de algo…

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