La saga Crepúsculo ha inventado bien poco, seamos francos. El cine de vampiros es un subgénero prácticamente tan viejo como el mismo medio. Porque eso de meter miedo en el cuerpo del espectador ha sido, junto a hacer reír y llorar, uno de los objetivos históricos de cineastas de cualquier época, condición y nacionalidad. Y el relato del no muerto -ese ser perverso, noctámbulo, de noble linaje y colmillos afilados como cuchillas- ha sido uno de las más recurrentes en la historia del cine de terror.
Sin que el sonido hubiera llegado siquiera a las salas de proyección, la familia de chupasangres del séptimo arte ya tenía su primer gran referente en el Nosferatu de Murnau. El Conde Orlok, magistralmente interpretado por Maz Schreck, era un tipo muy feo, de piel pálida como la leche pasada de fecha, desagradables uñas largas y cabeza pelada. Ya nos enseñó que los “no muertos” duermen durante el día en fríos ataúdes, desatan plagas y tienen muy mala baba.
La inconmensurable ‘Ed Wood’ de Tim Burton rescató para una nueva generación de espectadores la figura del gran Bela Lugosi, actor nacido en la auténtica Transilvania y una de las máximas figuras de la primera generación de estrellas del cine de terror (sonoro) hecho en Estados Unidos.
Bela alcanzó la fama gracias a su interpretación de Drácula en 1931, bajo las órdenes del siempre inquietante Tod Browning. El conde ya vestía su capa de grandes cuellos y lucía una grasienta y negra cabellera peinada hacia atrás. La fisonomía de Lugosi, sin embargo, era el verdadero ingrediente secreto.
Y qué me dicen del televisivo abuelo de la familia Monster, interpretado por Al Lewis. Que sí, que los vampiros también nos pueden hacer reír. Una de las muchas enseñanzas que nos dejó la década de los 60.
También en aquellos años dorados de Beatles, hippies y guerras en el sureste asiático pudimos ver al primer gran conde drácula en technicolor. Nuestro cineasta encarcelado preferido, Roman Polanski, estrenó en 1967 ‘El Baile del Vampiro’, una cinta entre el terror y la comedia salidorra. Porque al conde le encantaba beber sangre, claro; pero preferentemente del cuello de jovenzuelas de muy buen ver. Como Sharon Tate, que dos años antes de morir vilmente asesinada se veía francamente bella.
“Más mortal que Drácula”, nos avisaba el vistoso cartel que pueden observar sobre estas líneas. ‘Blacula’ es, como todo lo que nos dejó el blaxplotation, un canto funk al orgullo negro y al “zine” con zeta. Rescátenla una tarde de lluvia, si tienen oportunidad. A estas alturas de siglo XXI, provocará más de una carcajada.
Y llegamos a los 90 de la mano de Ford Coppola, realizador de la gran versión cinematográfica de la novela de Bram Stoker que ha hecho posible toda esta lista de referencias. La imagen de Gary Oldman bebiendo sangre de su propia lengua permanece todavía caliente en la memoria de muchos cinéfilos. Vaya que sí.
Inspirada en una popular novela de los años 70, ‘Entrevista con el vampiro’ es el precedente más claro de la saga Crepúsculo; empezando por su banda sonora de tintes modernos (‘Simpathy for the devil’ interpretada por Guns N’ Roses fue su tema estrella) y acabando por su tándem de macizos protagonistas (Brad Pitt y Tom Cruise). Ser un no muerto ansioso de plasma humano puede ser cool y servir de adorno en carpetas de adolescentes de medio mundo. O ya no se acuerdan.
A Blade le traemos por aquí porque ya nos mostró que las sagas son el invento más rentable del cine moderno y que los vampiros (aunque sean mitad humanos) también pueden ser cabezas de cartel de películas de acción. Luego llegaría ‘Underworld’, las guerras contra los licántropos y más secuelas. Bienvenido al siglo XXI, señor de las tinieblas.
Y en esta época en que el séptimo arte ha cambiado la imaginación por los efectos especiales, llega la saga ‘Crepúsculo’, vampiros adolescentes que brillan y van al instituto. Alimento espiritual para esa nueva muchachada que viste ropas oscuras (emos, creo que los llaman), que pretende desbancar a ‘Harry Potter’ como saga teen y “limpia taquillas” del nuevo milenio. Su segunda parte, ‘Luna Nueva’, es el estreno de la semana. Que Nosferatu nos pille confesados.









10 comentarios ↓
1 raquel // 19 de Noviembre de 2009 a las 19:01
ya tengo la entrada para el estreno de mañana, seguro que es un peliculón como la primera
2 Charly // 20 de Noviembre de 2009 a las 0:40
Quizás el gran éxito de Crepúsculo sea dar ese “giro de tuerca” al género vampiro. Es decir, los “no muertos” inmersos en un entorno adolescente y con los mismos problemas que estos pueden tener. Vamos que al amigo Pattinson y a sus coleguitas sólo les falta colgar sus fotitos por el tuenti, facebook y demás redes sociales.
Buen reportaje sobre el género. Películas, casi todas ellas, muy distintas pero con una misma raíz.
3 minhato // 20 de Noviembre de 2009 a las 8:11
Deixaches fora da lista o filme sueco “Let The Right One In” (Déjame Entrar), unha das propostas mais orixinais e frescas sobre o tema dos vampiros. Se non a viches aínda, ¿a que esperas?
4 La de Teis // 20 de Noviembre de 2009 a las 8:55
Lo de los vampiros en el entorno adolescente… ya está un poco desfasado: Buffy cazavampiros,o la serie Ángel agotaron este recurso hasta hacerlas soporíferas.
Tengo que mencionar, sin embargo, una serie de vampiros buenísima de los años 80, El misterio de Salem´s Lot. Creo que todavía quedan por ahí treinteañeros que recuerdan la imagen de un adolescente flotando delante de una ventana, intentando entrar en la habitación de uno de sus amigos mortales para convertirlo… Terrorífica, por lo menos en mi memoria.
5 Fan // 20 de Noviembre de 2009 a las 12:01
Algo debe haber hecho bien la escritora cuando la han leido miles de personas en muchisimos paises. La pelicula- ni por asomo tan buena como los libros, como suele pasar- es solo un giro más.
No por el hecho de que se haya hecho mucho en este genero es menos valido de estar de moda. El armagedon está mas que usado y ahi teneis 2012 dandole una vuelta de tuerca mas.
Salem’s lot, una obra magnifica del genio del Terror, quien si no, Stephen King
6 Torcuato y Torquemada // 20 de Noviembre de 2009 a las 21:10
Los vampiros nos pueden hacer reír, efectivamente, y además ahora está de moda que tengan un halo de misterio que active las feromonas! Con Crepúsculo está claro que no te mueres del miedo pero cómo está el rubio…. es inquietante como sus movimientos, su forma de gesticular, hablar……… a ver que ver la Luna Nueva
7 Frik // 20 de Noviembre de 2009 a las 21:17
Querido Vladimir, para ser sincer@, no sé cuándo nuestro vampiro de Poio protagonizará algo que no sea un programa de Iker Jiménez o de Cárdenas. En Galicia, al igual que en Canadá (donde se rodó Crepúsculo) es buena zona para criar buenos vampiros…
8 raquel // 21 de Noviembre de 2009 a las 13:22
hay que ver Luna Nueva, la historia de amor entre Bella y Edward, es de las mejores que se han visto en el cine.
9 Javi Bon Jovi // 21 de Noviembre de 2009 a las 13:55
Crepusculo no vale nada,solo es una historia de amor entre una tia y un tio que es un vampiro.Muchas adolescentes ven esa película para ver al Edward que está muy bueno.Ahora en Luna Nueva,un chaval le “roba” a Edward a su amada,esto pasa siempre.En la vida diaria,eso siempre ocurre.
Un saludo chicas
10 Javi Bon Jovi // 21 de Noviembre de 2009 a las 13:55
Por cierto que se me olvidaba,este blog está genial
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