‘Ratatouille’ es al cine gastronómico lo que Arguiñano a la cocina televisada. Un espejo en el que se deberían mirar todos los que se atrevan a cultivar el noble arte de filmar lo que ocurre sobre los fogones. Dos ejemplos de cómo es posible combinar el entretenimiento propio de sus respectivos medios y meter el gusanillo de la cocina en el espectador. Igual que Indiana Jones convencía a los niños de que querían ser arqueólogos.
Para su película culinaria, la realizadora norteamericana Nora Ephron ha preferido, sin embargo, mirar el espejo de su propia filmografía (representada por ‘Algo para recordar’ y ‘Tienes un Email’, entre alguna otra).
En la recientemente estrenada ‘Julie & Julia’, Ephron reincide en varias de sus constantes argumentales favoritas. A saber, las relaciones interpersonales a distancia y los matices que en éstas provocan las nuevas (o viejas) tecnologías de los medios de comunicación. De hecho, Tom Hanks y Meg Ryan son lo único que le falta a su último largometraje para llevar su inconfundible sello personal.
La película gira en torno a dos historias paralelas (y aparentemente reales): la de Julia Child (Meryl Streep), autora del seminal libro ‘Dominando el Arte de la Cocina Francesa’ y personalidad televisiva estadounidense comparable a nuestra Elena Santonja; y la de Julie Powell (Amy Adams), una neoyorquina descontenta con su existencia y ávida de reconocimiento (como buena hija de la generación X), que decide plasmar en un blog la aventura de cocinar las 524 recetas del libro de Child en sólo 365 días. Sólo la primera de las damas, el personaje más interesante del film, hubiera merecido una película para ella sola. Y, sin embargo, da la sensación de que la directora no ha sido capaz de exprimirle todo su jugo.
Para los interesados en películas con giros argumentales, la historia resultará tan plana como una etapa ciclista por los Países Bajos, con muy poca o nula capacidad de sorpresa. Sólo el eficaz trabajo de las dos actrices que ya coincidieron en ‘La Duda‘ (especialmente el de la más veterana, cuya risa es capaz de contagiar a toda la platea) levanta algunos momentos de una cinta azucarada en exceso y muy apropiada para domingos lluviosos de sofá, manta y televisión. Que nadie espere, sin embargo, salir corriendo hacia la cocina después de verla. Si acaso, a continuar con la siesta. Dos horas y pico tan mal aprovechadas dan para muchas cabezadas.


6 comentarios ↓
1 ANGIE // 12 de Noviembre de 2009 a las 11:47
Efectivamente, podría ser una peli del sábado por la tarde, un tanto descafeinada pero entretenida. Sin duda, y como siempre, la historia y el papel de Meryl Streep (la grande, en todos los aspectos, Julia Chile), se come, y nunca mejor dicho, al de Amy Adams (Julie). Efectivamente, tal y como señala el blog, quedan cabos sueltos y el final desinfla el argumento. En fin, podría resultar demasiado edulcorada para lo que el espectador se espera. Me quedo con Julia y su vida, aunque se hace larga, como la peli.
2 javier // 12 de Noviembre de 2009 a las 13:12
Me parecio una pelicula bastante entretenida y (quizas por que a mi cocinar me encanta y me relaja), si que me motivó a encender los fogones.
A diferencia de Angie, me aburrió mucho el papel de Meryl Streep y me resulto muy pesado… al contrario que la ligereza y sencillez con la que Amy Adams se acerca al espectador… Una pelicula muy natural, entretenida y si… desde luego no va para los Oscars. Es de esas peliculas que, como bien decís, es para ver un domingo por la tarde, con una manta… pero no para después dormir la siesta sino para ponerse hacer un buen bizcocho.
En cuanto al final, puede que si desinfle un poco el argumento, pero ¿que esperabaís?… ¿Un final en el que se hiciese famosa, y apareciese presentando un programa de cocina en la tele?… Creo que eso sería demasiado simple. Prefiero este final.
Un saludo
3 Angie // 12 de Noviembre de 2009 a las 22:51
Tienes razón en algunas cosas Javier, y yo me comería tu bizcocho para luego añadirlo al libro de las Julias y Julietas.
Mi preferencia por Meryl se puede decir que es casi como amor de madre aunque, como decía, su papel es demasiado largo y se hace pesado y un poco reiterativo… Julie… es fresca pero…. es como si pones a Rachel (la de Friends) intentando hacer el papel de Mónica (Tb de Friends). No sé si me explico… es como si faltara la chispa, que claro, con lo larga que se hace la caza y captura para publicar el libro, pues claro, el papel de Meryl se hace un poco aplastante. Quizás me haya gustado su ambientación…
No sé….. lo dicho, me apunto a probar tu bizcocho, que espero que sea de chocolate!
Otro saludo!
4 MAS CINE POR FAVOR // 13 de Noviembre de 2009 a las 15:06
bonita película y como siempre maravillosa Meryl Streep, solo por ella merece la pena ir al cine
5 Manola // 13 de Noviembre de 2009 a las 23:13
Creo que alguien ha dicho que esperar un final en el que se hiciese famosa, y apareciese presentando un programa de cocina en la tele sería demasiado simple pero, realmente, eso es lo que le pasó a la auténtica Julie. Se hizo famosa con un blog en el que, sintiéndolo mucho, solo se limitó a elaborar unos platos de un libro sin añadir ni modificar nada. Creo que sería algo como un plagio… Imaginaos que dentro de 40 años cogemos un libro de Simone Ortega, Arguiñano o el laureado Ferrá Adriá y nos dedicamos a elaborar sus recetas y escribir post o editar algún postcad para luego hacerse famoso y hacer tu propio libro. ¿Cómo se llama esto? Quizás Ana Rosa nos lo puede decir…
Por lo demás, ¡la peli está bien!
6 mercedes // 14 de Noviembre de 2009 a las 18:48
de pelicuas con temas gastronomicos, me gustaron mas Deliciosa Martha (y su version americana Sin reservas), pero siempre es una gozada ir al cine.
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