Algunas campañas publicitarias son graciosas, amigos lectores. No es que a muchos les esté descubriendo la pólvora pero después de ver a Luján Argüelles colgada del bordillo de la azotea de un rascacielos a punto de tirarse por haber abandonado Password, y acongojando a la gente con que si las rubias son las que cortan el bacalao en el planeta… uno comprende que el eslogan ese de: “Luján Argüelles se inventa un nuevo programa de tarde” no es más que una burda patraña que esconde bajo el envoltorio una fórmula que no por explotada resulta menos interesante: otro magacín más. ¡Qué tramposa es la publicidad cuando nos sentimos engañados!

Lo que diga la rubia, el nuevo magacín de tarde de la cadena de Prisa, quiere plantarle cara a Sálvame y a Sé lo que hicistéis…, con las mismas armas que Boris Izaguirre y Ana García Siñeriz lo intentaron con el olvidado ya Channel nº4. No es difícil hacer un programa más soportable que el de Jorge Javier Vázquez (hasta un niño de seis años resultaría más inteligente en las mesas de griterío del aprendiz de Ana Rosa) y podríamos decir que hasta copiar el estilo del programa de Patricia Conde y Ángel Martín resulta tentador. ¿Qué hace Luján? Pues ella tira por el medio. Quita los dimes y diretes de las vidas personales de sus compañeros de plató (porque no nos importa si Kiko, Lydia Lozano se han peleado) y le añade a la información del corazón pequeños números cómicos en los que Edu Soto trata de recuperar la estela del cómico que fue con Buenafuente y que desde la cancelación del horroroso Saturday Night Live castizo no encuentra.
De nada sirve que el piloto del programa se estrenase en Internet para darle el toque moderno al espacio, porque ni Josep Lobató ni Lorena Castell parecían creerse de lo que hablaban en sus respectivas secciones. El primero hará una sección nueva nueva: traer los mejores vídeos del Youtube y la segunda, será la encargada de los reality de la cadena. Ayer (otra novedad) comenzó con Perdidos en la Tribu dos semanas después de su estreno. Pero claro, no se puede estar el domingo por la noche gritando en Gran Hermano y el lunes ser la experta en los programas de la competencia.
Lo que diga la rubia durará y tardará dos semanas en coger su forma. La misma Luján amenazaba con que el programa se iría alargando poco a poco hasta conectar con Password, imaginamos. Dios me salve de tener que abrir un ojo e interrumpir la siesta para ver más de lo mismo. Lo siento mucho, pero el descanso vespertino es sagrado.
1 comentario ↓
1 nieves // 9 de Febrero de 2010 a las 13:55
No me gusta nada nada nada Luján Argüelles, es una trepa de mucho cuidado.
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